Un tópico literario que se refiere al carácter alienante del sentimiento amoroso, presentado como una enfermedad o servidumbre de la que el hombre debe liberarse
Es simplemente un un romántico, enfermo de nostalgia. Cosificador y asuntizador - pues todo lo reduce a cosas y asuntos, indistintamente -, posee una visión muy particular del mundo, lo cual le acarrea más de un problema.
Lo marcó aquella vez que escucho la siguiente frase, que le atribuye a Petrarca: "Me dediqué al estudio de la antiguedad porque la época en que vivo me repugna".
Si de él dependiera, viviría en el siglo XIX, aunque con internet.
Actualmente estudia Derecho en una prestigiosa universidad por sobre la cota mil de un cerro costero, cursando su tercer año.